Segundo Consejo: PRIORIZA LA SEGURIDAD Y LA COMODIDAD

Cuando tengas que redecorar tu casa, diseñarla o ordenarla, concede prioridad a la seguridad y a la comodidad. Normalmente nos fijamos más con la estética antes que si es práctico o funcional. Exigir comodidad y seguridad en un mueble no está reñido con la estética. Muchas personas eligen muebles muy bonitos para su casa pero en cambio son del todo incómodos o que no se adaptan al cuerpo. Los muebles que tienen esquinas puntiagudas o muchos salientes no pasan la prueba de seguridad del Feng Shui.

Estamos tan acostumbrados a la incomodidad que casi ya no nos damos cuenta. También pasa en las ciudades, en los edificios con esquinas puntiagudas o en forma de cuchillo. Os recomiendo el siguiente artículo sobre la arquitectura de Norman Foster y el Feng Shui, donde habla de los edificios “incómodos”: Feng Shui y Norman Foster

En el Feng Shui, el hecho de insistir en la comodidad y la seguridad del entorno es esencial para conseguir el equilibrio y la armonía en nuestra vida. A medida que diseñamos nuestra casa para que sea cómoda y segura, la convertiremos en un lugar acogedor y sanador.

Así que manos a la obra, haz la prueba de seguridad y comodidad en tu casa. Buscar en los muebles y objetos de decoración esquinas en punta y salientes con los que te puedas hacer daño a las espinillas (espinilleras), los dedos de los pies u otras partes del cuerpo. Cámbialos de posición, sustituye los mismos o pon alguna protección. Elige mobiliario que se adapte a tus necesidades,  a la anatomía humana, aparte de que sea bonito.

La seguridad también incluye la colocación de los objetos dentro de la habitación. Siempre que te sea posible, coloca las camas y los asientos de manera que puedas ver la puerta desde ellos. Cuando coloques los muebles, assegurate sentarte mirando hacia la puerta, eso te dará seguridad y una posición poderosa dentro del espacio.

 

 

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Primer consejo: VIVE CON LO QUE TE GUSTA.

Si, parece una idea sencilla, pero cuántas veces pasas por el lado de aquel jarrón horroroso que te regaló la suegra? O compraste un sofá con una tela que hace veinte años era  moda y ahora lo encuentras horroroso? Todos tenemos en casa objetos y espacios que no nos gustan y en cambio convivimos con ellos. ¿Por qué lo hacemos? El primer principio del Feng Shui nos decía que todo tiene energía vital, sin embargo, la energía también puede ser negativa. Si tú convives con objetos o espacios en tu hogar que no te gustan, incluso te disgusta verlos, la energía no fluye e impide que avances en tu vida

Así que manos a la obra y empezamos a ordenar nuestra casa (es decir nuestra vida). Mientras la estás ordenando pregúntate: me gusta esto? Es una manera muy práctica de ordenar tus pertenencias y decidir qué te pertenece y qué no. Te has de imaginar que estás rodeado de cosas enriquecedoras, que te hagan sentir joven y que te inspiren. Puedes empezar por sacar cosas que no te gusten, poniendo flores en un rincón nuevo, cambiando algún mueble, poniendo alguna tela bonita, sustituye todo lo que no te guste por cosas que te gusten hasta llegar a tu objetivo. Cuanto más convivas con cosas que te gusten más plena y emocionante será tu vida.

 

Parece fácil, verdad? Y me dirás, sí, pero yo no vivo solo, comparto la casa con otras personas. ¿Qué se hace en estas situaciones? Reivindica una habitación o un rincón de la casa que sea sólo para ti y llénalo de cosas que te gusten. Anima a los demás que hagan lo mismo. A las parejas y familias con gustos diferentes les es más fácil diseñar habitaciones compartidas cuando cada uno ya tiene su lugar en la casa que se le considera suyo.