Año nuevo: Transforma tu casa con el feng shui

Casa Feng Shui

Hola Amigos! Este año nuevo me he propuesto empezar con una renovación y limpieza general y nueva organización de mi casa. Siempre os recomiendo que antes de empezar a hacer cambios en casa para aplicar el feng shui, os toméis tiempo en vaciar el espacio, limpiarlo de objetos que no uséis, y empezar de cero para que se renueve la energía. Con esa idea de aplicar el feng shui, es muy aconsejable que una vez al año hagáis una limpieza general en casa, y ya que estrenamos año y propósitos porque no hacerlo ahora?

No se trata de cambiar muebles, ni decoración ni hacer una reforma, se trata de

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Tercer Consejo: SIMPLIFICA y ORGANIZA

Organizar y ordenar las habitaciones restaura la creatividad y la vitalidad de los que habitan la casa. Todas las casas tienen zonas catastróficas: aquella habitación que utilizamos de trastero, un armario donde todo está puesto de cualquier manera, el garaje que se utiliza de vertedero, una mesa donde se amontonan los papeles y facturas pendientes. El Feng Shui nos dice que tenemos que ordenar y simplificar nuestras cosas para que la energía fluya por el espacio.

Así pues, debemos empezar por mirar dónde están nuestras zonas catastróficas, desde el punto de vista de alguien de fuera, es decir, desde los ojos de una visita inesperada. ¿Qué recogeríamos primero? ¿Los pilotes de papeles, ropa sucia, la cocina? Haciendo este ejercicio nos daremos cuenta de las zonas donde tenemos que empezar a ordenar y simplificar. Regala o tira los objetos que no uses, y deja espacios para los nuevos. Cuando de más cosas viejas te desprenda, más cosas nuevas recibirás en forma de nuevas pertenencias y nuevas oportunidades.

El caos que dura mucho tiempo se estanca y cambia los escenarios de nuestro hogar. Cuanto más tiempo mantengas el desorden, más se deteriorá el Chi. El caos pasivo lo encontramos en los garajes, sótanos, armarios roperos, todo bien guardado detrás de unas puertas cerradas. Que no lo veamos no quiere decir que no exista. El Feng Shui invita a abrir todas las puertas y hacer un vistazo y empezar a poner orden en nuestras vidas. Tanto si está detrás de una puerta como si no, el desorden y el caos absorben nuestra vitalidad y es por eso que nos cuesta tanto enfrentarse a ellos.

A medida que nos vamos desprendiendo de aquellas cosas que crean el caos, estamos invitando a que tenga lugar una transformación hacia la creatividad y la imaginación. La motivación surgirá cuando comprendas la importancia que tiene limpiar espacios caóticos, te das cuenta de lo que pasa en tu vida a medida que simplificas y organizas.

Segundo Consejo: PRIORIZA LA SEGURIDAD Y LA COMODIDAD

Cuando tengas que redecorar tu casa, diseñarla o ordenarla, concede prioridad a la seguridad y a la comodidad. Normalmente nos fijamos más con la estética antes que si es práctico o funcional. Exigir comodidad y seguridad en un mueble no está reñido con la estética. Muchas personas eligen muebles muy bonitos para su casa pero en cambio son del todo incómodos o que no se adaptan al cuerpo. Los muebles que tienen esquinas puntiagudas o muchos salientes no pasan la prueba de seguridad del Feng Shui.

Estamos tan acostumbrados a la incomodidad que casi ya no nos damos cuenta. También pasa en las ciudades, en los edificios con esquinas puntiagudas o en forma de cuchillo. Os recomiendo el siguiente artículo sobre la arquitectura de Norman Foster y el Feng Shui, donde habla de los edificios “incómodos”: Feng Shui y Norman Foster

En el Feng Shui, el hecho de insistir en la comodidad y la seguridad del entorno es esencial para conseguir el equilibrio y la armonía en nuestra vida. A medida que diseñamos nuestra casa para que sea cómoda y segura, la convertiremos en un lugar acogedor y sanador.

Así que manos a la obra, haz la prueba de seguridad y comodidad en tu casa. Buscar en los muebles y objetos de decoración esquinas en punta y salientes con los que te puedas hacer daño a las espinillas (espinilleras), los dedos de los pies u otras partes del cuerpo. Cámbialos de posición, sustituye los mismos o pon alguna protección. Elige mobiliario que se adapte a tus necesidades,  a la anatomía humana, aparte de que sea bonito.

La seguridad también incluye la colocación de los objetos dentro de la habitación. Siempre que te sea posible, coloca las camas y los asientos de manera que puedas ver la puerta desde ellos. Cuando coloques los muebles, assegurate sentarte mirando hacia la puerta, eso te dará seguridad y una posición poderosa dentro del espacio.

 

 

Primer consejo: VIVE CON LO QUE TE GUSTA.

Si, parece una idea sencilla, pero cuántas veces pasas por el lado de aquel jarrón horroroso que te regaló la suegra? O compraste un sofá con una tela que hace veinte años era  moda y ahora lo encuentras horroroso? Todos tenemos en casa objetos y espacios que no nos gustan y en cambio convivimos con ellos. ¿Por qué lo hacemos? El primer principio del Feng Shui nos decía que todo tiene energía vital, sin embargo, la energía también puede ser negativa. Si tú convives con objetos o espacios en tu hogar que no te gustan, incluso te disgusta verlos, la energía no fluye e impide que avances en tu vida

Así que manos a la obra y empezamos a ordenar nuestra casa (es decir nuestra vida). Mientras la estás ordenando pregúntate: me gusta esto? Es una manera muy práctica de ordenar tus pertenencias y decidir qué te pertenece y qué no. Te has de imaginar que estás rodeado de cosas enriquecedoras, que te hagan sentir joven y que te inspiren. Puedes empezar por sacar cosas que no te gusten, poniendo flores en un rincón nuevo, cambiando algún mueble, poniendo alguna tela bonita, sustituye todo lo que no te guste por cosas que te gusten hasta llegar a tu objetivo. Cuanto más convivas con cosas que te gusten más plena y emocionante será tu vida.

 

Parece fácil, verdad? Y me dirás, sí, pero yo no vivo solo, comparto la casa con otras personas. ¿Qué se hace en estas situaciones? Reivindica una habitación o un rincón de la casa que sea sólo para ti y llénalo de cosas que te gusten. Anima a los demás que hagan lo mismo. A las parejas y familias con gustos diferentes les es más fácil diseñar habitaciones compartidas cuando cada uno ya tiene su lugar en la casa que se le considera suyo.